La sexualidad femenina

Aparte de todos los pensamientos y divagaciones que pueda plasmar, voy a incluir una serie de post que se van a considerar como Notas a tener en cuenta. La primera nota es la que he leído en el blog de Personalidad&Relaciones, escrita por El Duque:

Una mujer, normalmente no se siente sexualmente excitada por la visión de un cuerpo perfecto. La sexualidad femenina es de lenta cocción y sobre todo de cocción cerebral.

Uno de los mayores errores que comentemos es pensar que ellas son como nosotros, y que tienen la misma capacidad de excitación. Esto es, como comenta El Duque, erróneo, y la mayoría de las veces nos lleva a cometer grandísimas equivocaciones que se traducen en objetivos frustrados.

Hay que saber modular la pasión y la sexualidad y contener los instintos actuando con la cabeza fría. Una mirada, un roce con el dedo, la evocación de imágenes en su mente… Ese tipo de cosas son las que van a hacer que la semilla sexual femenina florezca.

Recuerdo que antes del verano, al ir al puesto de A a hablar con ella, como hay tanta confianza simulé darle un masaje. Mis manos solo estuvieron en sus hombros unos 20 segundos, pero bastaron para que ella me dijese que parase porque la estaba gustando demasiado. Esto evidentemente hay que entenderlo en el contexto del trabajo, con personas alrededor. Pero, aunque tuvo su toque humorístico, saltaron chispas. Tanto que, pocos días después ella se sintió en la obligación de devolverme el mini favor y en una de las que vino a mi puesto, repitió la operación que hice yo.

Con esto no quiero tirarme flores, ni mucho menos. Solo quiero demostrar que para ellas una imagen explícita no significa nada. Nosotros somos el cuerpo y ellas la mente y, aunque complicado, hay forma de entenderlas. Solo hacen falta dos cosas: Observación y posicionamiento.

Fuente: Personalidad&Relaciones

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